La semana pasada, mi hermano pequeño (lo de pequeño, es ya pura coña, ya está en la treintena…) recibió por correo una caja de coleccionismo de figuras de Star Wars de Kenner con más de 30 años (las de la foto).
Aun en estos tiempos de videojuegos FullHD y megapixels, siguen teniendo un encanto difícil de igualar.
Recuerdo que, siendo niños, veíamos estas figuras como las más perfectas y detalladas del mundo, los uniformes, el calzado, las armas que parecían capaces de disparar por si solas… Darth Vader parecía que respirase (cuantas veces os pusisteis la mano delante de la boca para imitar su ronca respiración?) y su casco era el más brillante del mundo. La marcha imperial sonaba en tu cabeza cuando lo hacías bajar de su Tie Fighter… yo me llevé días pensando si las gafas del casco de piloto de Luke Skywalker se podían bajar (inocente, eh?), si R2 D2 tenía luces… y nunca me decepcionaban. Estos muñecos, no siempre hacía todo lo que imaginábamos, pero el subidón era tan fuerte cuando lo teníamos entre nuestros dedos, que nada más importaba.
Y es que, todo era más perfecto, más grande y más bonito, cuando éramos niños.
Parece ser que vienen de China esta imágenes tan “nítidas” de una supuesta planta de montaje. El tema es que lo que más convence es la caja, aunque el plástico mate y el cambio de logotipo desconciertan bastante… De características no se dice nada, pero me veo que la nueva PS3 Slim vendrá con sólo dos puertos USB y disco duro de 120 gbs… disco que a priori no veo vaya a ser posible cambiar por otro de mayor capacidad como hemos hecho muchos con la original y la 2ª versión).
Adiós al look “piano black”, adiós a un par de kilitos de peso, adiós a la vuelta de los 4 USB y el lector de tarjetas, pero espero que digan “hola” a una bajada de precios…
Para los interesados en la PS3, mi modesta opinión: compráos una de 2ª mano de 60 gbs original. Admiten juegos de PS2, llevan 4 puertos USB y lector de tarjetas y cuando te interese le cambias el disco duro por otro (yo le he puesto uno de 320 gbs por 50 eurillos). La pillas en tiendas especializadas por 300 euros, es, ahora mismo, la mejor opción, si te quieres dar el capricho. Si no, a esperar.
Greg y Lou deciden acudir a un especialista despues de mucho tiempo ahorrando (e incluso de vender su casa) para adquirir un poder mutante en concreto:las garras de adamantium de Lobezno.
El especialista les explica, que no es un poder mutante en sí, sino un implante, y que requiere de otro poder, el factor de curación… pero claro, ellos no tienen dinero para las dos operaciones.
Que creeis que eligen? Garras de adamantium, o factor de curación?…
Es la frase más recurrente en la que lleva siendo mi serie diaria hasta que vuelva Perdidos, y ya que he terminado Galactica (de esto ya hablaré).
Cómo conocí a vuestra madre , transcurre en el año 2030 aunque en realidad es una serie de anecdotas que el protagonista, Ted Mosby, está empeñado en contar a sus hijos adolescentes para ponerles en situación y desvelarles cómo conoció realmente a su madre…
Ted comparte piso con Marshall y su prometida, Lily, y salen en grupo con Robin, el primer gran amor en la serie de Ted (aunque acaba siendo una amiga más del grupo) y, sobre todo, con el gran Barney Stinson (Neil Patrick Harris, el actor principal de Un médico precoz), empeñado en convertir a su amigo Ted en todo un seductor (de lo que el presume), usando el viejo truco de abordar a las chatis en los bares y soltarles “Hola, conoces a Ted?” para luego quitarse de enmedio. Y la de chatis que hay en New York… Este es, para mi, el mejor personaje de la serie.
Puede llegar a ser la nueva Friends, de echo la comparan a menudo, pero la verdad es que a mi me produce autenticas carcajadas.
La recomiendo para ese ratito antes de acostarte en el que la tele no hace más que soltar basura.
Por cierto la tenéis en streaming y en descarga directa, justo aquí, 4 temporadas, nada menos.